Compártelo en tus redes sociales

Historia del arte

La Escuela de Barbizon

La Escuela de Barbizon

¿Qué llevó a un grupo de pintores franceses a retirarse a la aldea de Barbizon en torno a 1840? El romanticismo pictórico convivía cómodamente con el estilo académico heredero de Jacques-Louis David. Delacroix o Géricault habían desarrollado un nuevo modo de acercarse a la pintura, acudiendo a la literatura o la política para buscar inspiración y creando obras grandilocuentes, de significados complejos y estética enérgica y colorido vibrante. Los románticos buscaban explorar el alma y las pasiones humanas y fijarlas en el lienzo. Pero por el camino se habían alejado demasiado de la naturaleza.

O eso pensó un grupo de pintores, comandados por Thèodore Rousseau (1812-1867), que acudió a una aldea al sureste de París con el proyecto de encontrar una nueva vía para la pintura, alejada de la retórica académica y de la grandilocuencia del romanticismo. Barbizon, a los pies del bosque de Fontainebleau, ofrecía un paraje excelente para aislarse del arte oficial y encontrar la inspiración en la observación de la naturaleza. Surge así la Escuela de Barbizon, un colectivo de artistas, con diferentes estilos, pero que parten de las mismas premisas estéticas.

La presencia de la obra de Constable (1776-1837) en el Salón de París de 1824 fue el acicate del grupo. El británico se había convertido en uno de los grandes renovadores del género paisajístico. Su minuciosa observación de la naturaleza se combinaba en el lienzo con un profundo lirismo. La exposición de parte de su obra en París fue una referencia para los jóvenes paisajistas franceses.

En Barbizon, Rousseau, acompañado de Jules Dupré y Díaz de la Peña, entre otros, desarrollan un nuevo modo de acercarse al paisaje. Toman abundantes notas al natural, realizan bocetos, para terminar los cuadros en el taller. El objetivo es crear un paisaje más honesto, inspirado directamente en la naturaleza, dejando al margen la literatura o la mitología. La naturaleza pasa al primer plano y ya no es un escenario donde se desarrolla una historia. Aun no se trata de un paisaje 100% realista, pero no cabe duda de que se trata del primer paso que llevará pocas décadas más tarde a la eclosión del impresionismo francés.

Poco a poco, llegan a Barbizon nuevos artistas. Corot (1796-1875) se convertirá en una de las máximas figuras de esta Escuela. Entregado por completo a su arte y liberado de la presión de vender cuadros gracias a su situación familiar, Corot crea paisajes líricos, de paleta suave y acabados fragmentarios que son el precedente más evidente del plenairismo impresionista. Y Millet (1814-1875) se constituye en el último eslabón de Barbizon. Asume los postulados teóricos de la Escuela para desarrollar un estilo diferente, que parte de la observación natural pero que concentra más interés en el protagonista del entorno rural: el campesino.

La Escuela de Barbizon, vivero de grandes pintores del XIX francés, supuso un giro estético y conceptual. La pintura comenzaba a independizarse de otras artes para desarrollarse libre y sin ataduras.

Théodore Rousseau - Oak Grove, Apremont (1855 - oil on canvas)

Théodore Rousseau – Oak Grove, Apremont (1855 – oil on canvas)

Jean-François Millet - Las espigadoras (1857 - oil on canvas)

Jean-François Millet – Las espigadoras (1857 – oil on canvas)

Escena en un río francés, por Daubigny, 1871.

Daubigny – Escena en un río francés, 1871

Compártelo en tus redes sociales

Envía tu comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>