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Figuras del arte

Anthony McCall, la luz como escultura

Anthony McCall, la luz como escultura

Hace ya tiempo que la escultura ha dejado de ser una masa estática expuesta a la mirada del espectador. El progreso del medio y los constantes cambios sociales exigen al artista una búsqueda continua.

El británico Anthony McCall lleva desde los años 70 trabajando con el cine para explorar a un tiempo las cualidades escultóricas de la luz y la naturaleza de la escultura en movimiento. ¿Escultura en movimiento? Puede que los móviles de Calder nos dieran una pista de lo que estaba por venir pero McCall decide ir más allá. El volumen de sus piezas es innegable, pero nunca llegamos a tocarlas, pasamos ante una escultura, la pisamos, la traspasamos…

No hace mucho, pudimos disfrutar de su trabajo en el Centro de Arte y Creación Industrial Laboral de Gijón, con la exposición Anthony McCall. Light Sculptures, allí pudimos comprobar como el artista sigue investigando las posibilidades del medio,  interesándose ahora también por las herramientas digitales.

Anthony McCall deja a un lado lo tradicional. Utilizando diferentes puntos de enfoque en sus proyecciones provoca en el espectador la sensación de ser parte de la obra, de completarla mientras pasea por la sala.
Ha llegado la hora de admitir que las nuevas tecnologías han entrado con fuerza en nuestras vidas, y lo han hecho para quedarse. El británico, siempre un paso por delante, continúa coqueteando con la tecnología sin perder de vista las principales características de la escultura. Sus creaciones generan formas volumétricas, casi táctiles, incluso arquitectónicas. Sin embargo, todas esas luces que de entrada parecen tan palpables, tan reales, no son más que una proyección que se deshace ante nosotros a medida que nos acercamos o intentamos tocarlas.

Este juego paradójico nos permite entrar en la obra, formarla o deformarla creando un concepto ilusorio donde el público ya no es un simple observador ajeno. La simplicidad y pureza propias de su obra nos llevan a relacionarla con la estética minimalista.

Pero yo me pregunto ¿no será quizás que, después de tanta saturación de imágenes a la que estamos acostumbrados, Anthony McCall quiere simplemente conseguir la máxima estimulación con un lenguaje mínimo?

long film for four projectors 1974
solid light installation in five-and-a-half-hour cycles
Anthony McCall

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